sábado, 15 de enero de 2011

¿Quién maneja mi pensión?

Nuestros representantes públicos, sobre todos los del bipartito (PP y PSOE) nos piden que hagamos el sacrificio de soportar una reforma de las pensiones, con el objeto de garantizar el sistema de Seguridad Social. Dicen que como vivimos más tenemos que vivir peor. Lo que no nos dicen es el sacrificio que ellos están dispuestos a hacer con sus pensiones vitalicias, conseguidas por el simple hecho de seguir la corriente a la disciplina de su partido.



Cuando un político desembarca en las Cortes Generales sabe que para poder cobrar una pensión vitalicia debe aguantar al menos dos legislaturas, porque a los 7 años en el cargo ya puede acceder a ella. Si es lo suficientemente afortunado de aguantar cuatro años más sabe que no sólo le ha tocado la lotería, sino el premio gordo, porque accede de manera vitalicia al 100% de la pensión máxima.
Son estos diputados y senadores quienes tienen en su mano decidir el futuro de nuestras pensiones. No trato de lanzar un mensaje populista de ultraje a la clase política, porque no todos son iguales. Pero me pregunto si los que estan a favor de la reforma habrán tocado las frías herramientas del campo o de la obra. Yo me conformaría con que permanecieran en su escaño cuando suben al estrado los partidos minoritarios o asistieran al pleno más de los que lo hacen.
Ahora, que sabemos del fichaje de los Presidentes, González y Aznar, por empresas energéticas ,que antes ellos habían privatizado, nos damos cuenta que un buen estadista es el que se asegura un buen Estado de Liquidez en su haber personal. Desde 1992 tienen derecho a una pensión vitalicia del 80% de lo que venían cobrando como Presidentes del Gobierno, además de otros beneficios contemplados en su Estatuto y la posibilidad de pertenecer al Consejo de Estado por lo que de darán buenos cuartos.
Asunto de estado... ¿cúal el de los controladores?Alguien tiene que ser el chivo expiatorio para desviar la atención, aunque tengamos que montar un Estado de Alarma. Si no, pues nos ponemos a prohibir vicios, para que seamos virtuosos no por voluntad propia, sino por decreto y con efecto halo, criminalizando a todo el que tenga un Fortuna en el bolsillo. Aunque observo, que cada día abunda más el papel de liar. Total, ya puestos… Seguro que no se mira tanto al que tiene una fortuna en su maletín. Y repito, no quiero dar un mensaje demagógico, sino más bien democrático.
Lo importante es que las pensiones del común las reformarán todos estos señores con haberes pasivos parasitarios. Al final, y no es por se agorero en el sentido más desfavorable posible. A los sindicatos mayoritarios les han cambiado el cromo del despido objetivo preventivo por la vida de cotización alargada. No es que lo diga ABC, es que en el album del despropósito sindical sólo faltaba este. En vez de ir al kiosco de las huelgas general, firman tablas en el ajedrez.
Deduzco que en las democracias liberales todo lo mayoritario tiende a pervertirse. Tal vez, porque saben que no hay oferta que pueda alterar su status o medio que pueda cuestionar su rol. Lo que nos lleva a pensar que al final todos estos mayoritarios querían que nos hiciéramos un plan de pensiones, y que nuestras cotizaciones sociales cada vez cuenten menos.
El Congreso de los Diputados se ha convertido en la caja de Skinner y lo que único que puede cambiar la opinión de sus miembros es que el dispensador de pensiones vitalicias se cierre de una vez por todas.

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