viernes, 6 de mayo de 2011

Abre un comercio sueco en Granada.

Esta mañana había cierto revuelo en la calle Reyes Católicos, porque había abierto una tienda de ropa conocida por dos siglas y una grafía inglesa en medio. No es C&A, sino la sueca H&M. De manera que los granadinos que vayan de compras a Málaga no lo harán por la ropa, sino por los muebles del IKEA.
Esta mañana amaneció soleado, y las terrazas de las cafeterías estaban con clientes desayunando la típica tostada, o los churros, con el café con leche. Cierta alegría se ve en los empleados porque hoy es viernes. Es un día para acabar los trabajos y los proyectos de la semana, como preludio a un fin de semana primaveral mitinero. Ayer a los doce me despertó un cohete. Pensaba que el Villareal había doblegado al Oporto en la vuelta, pero salí de mi empanada, cuando por la radio empezaba el teatro cuatrienal de los sufragios.
De manera, que esta mañana advertí que hay menos banderolas y carteles que otros años. En mi viaje por el centro de la capital nazarí sólo encontré propaganda en las portadas de los diarios, donde hablaban de Bildu, de las encuestas predeterminadoras del CIS, del augurio del éxito de Camps y de la anticipación de Cospedal en su ánimo publicitario. Fuera de ahí nada.
Es un día normal, no se escucha ningún altavoz partidista más allá de la radio de los taxis. Así que me senté en una terraza a tomar un café, para ver si me despertaba de aquel espejismo. ¿No estamos en campaña?. La gente hablaba de sus jefes, de su hipoteca, de Mourinho. Ninguna referencia a las elecciones.
O sea, que doctrinalmente podríamos decir lo siguiente: La esclerosis política es total. Su etiología es debida a la mutación del sistema representativo democrático por un sistema que representa a los grandes poderes económicos, y a cierta obstrucción del libre ejercicio del mandato.
Así que tras ese diagnóstico mañanero, en vez de pedirme el cotidiano café con leche desnatada y tostada de aceite con tomate sin sal para luchar contra los radicales libres, le dije al camarero: "Dame un chocolate con churros."
La única campaña que noto no es la electoral, sino la del impuesto de la renta. Los únicos sobres que se ven son grandes, con una ventana donde se vislumbran datos fiscales. La mayoría de la gente sólo lee el 20 minutos y porque es gratis.
Entonces, ¿los alcadables del PP y el PSOE donde estarán? Esperando a la cola del H&M. O sea ¿que la gente está haciendo cola por ellos?. No, el programa electoral si lo cogen va a la papelera. Es por la dichosa ropa sueca. Vamos, como si la regalaran. Eso, sí es apoyar el comercio local, y lo demás es tontería.
Conclusión: El márketing está dejando subnormal a este pais.

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