miércoles, 15 de abril de 2009

La tele del futuro.

La televisión no como medio, sino como producto, está estos días a debate en España. 

Pues como medio de socialización y adoctrinamiento, no hay más debate que la constatación diaria de una sociedad totalmente desactivada, que parece recuperar su criterio cuando la apaga.
Las autonómicas están al servicio del partido de gobierno, aunque ello no es el argumento para privatizarlas, pues en ese caso sería la empresa privada quien ejercería la censura.
Ahora el problema está en que el Gobierno debe contentar por igual a PRISA que a Medio-Pro, y cuando llegue el otro partido al gobierno deberá decantarse por Vocento, Libertad Digital o Intereconomía.
Es el dichoso equilibrio para no perder la confianza de nadie. Confieso que desde que quitaron “Cuéntame” veo muy poca televisión, pero sigo la programación de las cadenas por internet y por la prensa. En ese seguimiento intuyo además de la clamorosa batalla de los grupos mediáticos del país, un mapa audiovisual clasista.
Las clases altas, poco amigas de la televisión, pagarán por ver estrenos de cine, documentales, información contrastada y deporte de élite (golf, vela y tenis)
Las clases medias esperan ver contenidos de más calidad y con menos publicidad, pero para ello tendrán que, aunque sea por un módico precio, pagar por ver. Demandan sobre todo, series de televisión, fútbol de primeros equipos, automovilismo y cine.
Y queda la clase baja, que se conformará con ver el fútbol restante en abierto, los realitys de Telecinco, las noticias sensacionalistas, los concursos de éxito express y los programas que rellenan la publicidad de la cadena. Eso sí, para ver el Real Madrid-Barça irán religiosamente al bar a gastarse lo poco que les queda, pues no tienen expectativa de ahorro.
Mi conclusión es que lo importante, más allá del debate analógico/digital, de la titularidad pública/privada o de la orientación de los informativos, es otras cosa. Lo importante es el grado de profesionalidad de los periodistas, la posibilidad de acceso de todas las clases sociales a unos contenidos de calidad y el siempre objetivo final de que la televisión además de entretener cultive el espíritu de las personas.
Por el momento me conformo con los DVD´s de la biblioteca, mientras nos dejen…

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Antonio Pastor Bobadilla

Si no te gusta lo que ves en la tele, desenchufa.
Las bibliotecas públicas prestán además de libros, CD´s, DVD´s y vídeos. Puedes encontrar la tuya copiando el siguiente enlace:
http://www.bibliotecaspublicas.es/index.jsp
Si no, te queda la radio. Todavía se hacen cosas de bastante calidad.Y si aún así prefieres ver algo distinto, están las filmotecas y los cine-clubs.