miércoles, 2 de junio de 2010

La brújula y el astrolabio.

El constante viraje.
En breve en el pie de las agendas, se recordará la frase dicha ayer por Felipe González: “Rectificar es de sabios y de necios hacerlo a cada momento.”
El corolario del ex presidente iba referido a los políticos del momento. Aunque puede aplicarse a otros colectivos que no saben hacia donde dirigen sus pasos. El exceso de cambio de rumbo, tanto en la política de las altas esferas, como en la economía de las pequeñas, genera más de una desconfianza y nos lleva a todos a plantearnos un futuro al margen de las mismas.
La frase del estadista viene enmarcada en un discurso cuyo argumento principal es que los políticos no resisten la inmediatez y, como no la resisten, son cambiantes y se adaptan a lo que la opinión pública va a decir en cada momento. En algunos casos, se adaptan porque creen que es más democrático y, en otros casos, porque han perdido el pudor y les da igual decir hoy una cosa y mañana otra.
 

Soluciones.
Ciertamente, sin una hoja de ruta es imposible llevar a cabo cualquier empresa, sea en la política, en los negocios o en la vida social. Esa hoja de ruta debe marcar los hitos, los objetivos con suficiente claridad para que todos podamos convencernos de que estamos en el mismo barco.
Las más mínimas nociones de cultura general y aritmética nos demuestran que ser pasajero o tripulación de semejante nao es convertirse en un náufrago ante cualquier turbulencia. Y no siempre el capitán, es como el del Titanic, que se quedará ahí hasta el final.
Eso sí, tratarán de tener a los músicos del trasatlántico, calmando al personal para que no pierdan la fe, mientras las ratas hace siglos que se fueron augurando lo peor.
Tras esta crisis todo volverá a la normalidad, pero a una normalidad diferente.
Por esto, todos sabemos que sin una estrategia bien definida, debemos buscar un bote salvavidas para navegar en este nuevo mar.
En la confianza de que las olas sean favorables nos proveeremos de una brújula y un astrolabio. De seguro, que nadie vendrá a rescatarnos. Si el viento va en contra nuestra, al menos sabremos hacia donde hay que remar. Con esfuerzo, conocimiento y dedicación llegaremos a buen puerto.
Indicios de recuperación.
Todo parece indicar que el viento soplará hacia nuestro norte. Los datos de empleo publicados hoy aprecian una recuperación, al igual que las estadísticas de ventas de automóviles y más modestamente la del mercado inmobiliario. Esto es, que todo se normaliza. En esa normalización han perdido poder adquisitivo algunos trabajadores. De ahí, que se avecinen movilizaciones.
Las cajas de ahorro se han dado cuenta de que en un mundo global, sólo unidas pueden hacer frente al capitalismo salvaje de las finanzas. Sólo la deuda amenaza la recuperación. El ajuste es sencillo: quien gastó de más a cuenta nuestra debe ahora devolverlo.
En política, parece que la recuperación económica es inversamente proporcional al cambio de gobierno. Igualmente, la pérdida del gobierno es más probable si se atacan a colectivos bien organizados. De entrada, tendremos indicios previos en las autonómicas del año que viene.
_______________________________
Quizá le puedan interesar unas  ideas de negocio o tal vez, saber qué son los politólogos.